Yo no quería
que los tuyos me colonizaran
los tuyos
que con elocuencia me aclaras:
no son sino los otros
Yo no he rasgado
el corazón de vuestras madres
ni expandido el mal
a través de una gota de semen
Yo no me subí una mañana a un barco
con un saco de virus santos mandamientos
barriles de whisky culpas y plomo
para entonces levantar ciudades
y celebrar desde allí a la corona
Yo no quería desdeñar
tu lengua que tan pura baja
desde la vertiente materna
y se encuentra con la mía
reticente enmarañada
Yo no quería
alzarme sobre la tierna raíz
ni desbaratar las salmantinas copas
que te guardaron hasta la adultez
campante chiquita valerosa
que de un norte a un sur viaja
para escribir una nueva historia.